El Poder Judicial debe actuar ante el daño en la salud de los enjuiciados por crímenes llamados de "lesa humanidad" en la cárcel
Lunes 18 de octubre de 2010 | Publicado en edición impresa del diario La Nacion.
Sin que haya información oficial, se conoce a través de diversas organizaciones el fallecimiento de 118 personas en situación de privación de su libertad, la mayoría en cárceles comunes y en condiciones extremadamente riesgosas para su salud. Se trata de oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas y de seguridad enjuiciados por los llamados delitos de "lesa humanidad", ocurridos en los años setenta en ocasión de la lucha antisubversiva.
La casi totalidad de las personas fallecidas en cautiverio no habían recibido aún condena judicial. Se trata de una estadística única y lamentable, que no tiene precedente en la Justicia. Comprende a personas de edad, casi todos ellos de más de 70 años y la mayoría de más de 80, que han muerto en las cárceles donde fueron alojados sin consideración de su salud y su vida, sin la posibilidad de contar con medicamentos específicos, chequeos médicos y análisis periódicos y, sobre todo, de la rápida accesibilidad a servicios de reanimación o terapia intensiva para el caso de urgencias.
El artículo 18 de la Constitución nacional dispone que las cárceles son para seguridad y no para castigo de los detenidos. Los establecimientos federales están preparados para alojar una población con una edad promedio muy inferior a la que presentan los imputados de estos delitos, ocurridos hace 35 años. Las urgencias no pueden ni han podido ser atendidas eficazmente, ya que en todos los casos las medidas de seguridad propias de los penales imponen la apertura y cierre de hasta ocho o más puertas, con estrictas medidas de control, tanto para tener acceso al enfermo en caso de urgencia, como para efectuar su externación hacia un nosocomio que tenga un mínimo de complejidad suficiente para evitar su muerte.
Otros muchos que padecieron prisión murieron poco después de haber sido excarcelados luego de un prolongado encierro que, por las razones ya mencionadas, deterioraron definitivamente su salud. Debieron sufrir daño físico, pero además psicológico, producto del sometimiento a procesos realizados en lugares públicos alquilados al efecto (teatros y hasta una cancha de fútbol), donde los imputados y sus familiares son agredidos e insultados por un público perteneciente a organizaciones que nuclean a militantes ideologizados. Se difunden por televisión escenas donde los imputados son conducidos esposados y trasladados incluso en camilla y con suero, dado su precario estado de salud.
Muchos jueces que tramitan este tipo de procesos han enviado a prisión a personas sabiendo o debiendo saber que, por su edad o estado de salud, no estaban en condiciones de sobrevivir en un establecimiento carcelario en condiciones no aptas. Estas personas son mantenidas en prisión durante largos períodos en estas condiciones, o se les ha revocado la detención domiciliaria que tenían, pese a sufrir discapacidades mentales agudas, como Alzheimer, cáncer avanzado y afecciones cardíacas.
Estos hechos, que se verifican exclusivamente en casos de juzgamiento de delitos llamados de "lesa humanidad", son contrarios a una tradición judicial de decoro y respeto de los derechos humanos en los procesos penales. Significan la lamentable transgresión de diversas normas protectoras de la dignidad humana de alcance constitucional, que la Argentina se ha obligado a garantizar para todos sus ciudadanos.
Las más altas autoridades del Poder Judicial deben actuar de inmediato para poner fin a esta situación, ya que es el mismo artículo 18 de la Carta Magna el que establece que toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificar a los detenidos, más allá de lo que la seguridad exija, hará responsable al juez que lo autorice.
La sombría estadística, lamentablemente, no desmiente las denuncias sobre la asimetría, revanchismo y falta de legalidad que pesan sobre esta clase de juicios. Por si algo les faltara, ahora le agregan la muerte.
En este espacio podemos exponer las atrocidades que el Poder del Estado argentino, esta cometiendo con los militares detenidos, en el Cautiverio Jurídico. Leyes Penales que son Discriminadas para ellos y que violan todo derecho humano, para asesinarlos lentamente mediante el abuso de autoridad Jurídica.
18 de octubre de 2010
15 de octubre de 2010
¿Tienen Derechos Humanos, los Militares? Por: Ester Araos
http://corporacin11deseptiembre.blogspot.com/2010/09/tienen-derechos-humanos-los-militares.html
Los Derechos Humanos, nacieron posteriormente a la II Guerra Mundial con la buena intención de terminar los horrores de la guerra total, pero los marxistas detrás de la cortina de hierro, encontraron los beneficios para su explotación y se dieron cuenta de sus bondades para ser utilizados en fines ideológicos partidistas.
Muy pronto, en la disputa de los poderes entre el este y el oeste, la política de los derechos humanos se comenzó a utilizar en ayuda a los combatientes y subversivos de la ideología socialista y extremista, en procura del desarrollo de la lucha armada, empleando la dialéctica marxista en los significados etimológicos de las palabras, transformando el bien en mal y viceversa. Con ese fin y en apoyo a lo anterior, se crearon y transformaron diversas organizaciones internacionales, destinadas a proteger a sus integrantes mediante un acucioso estudio jurídico, donde comenzando a crear o desfigurar sistemas jurídicos en defensa de los suyos y a combatir a quienes los estaban atacando, con gran respaldo económico procedente de la Internacional Socialista.
Con el transcurrir del tiempo, el sistema se fue optimizando, especialmente para buscar venganza contra los que combatían al terrorismo, bajo el prisma de la violación a los derechos humanos, aplicando la tergiversación en los procesos jurídicos y la alteración de los conceptos legales, llegando incluso a legitimizarlos en el ámbito político e incluso, en un amplio espectro poblacional y organizacional, sin distingo de clases sociales y económicas, no quedando exento nuestro país de esta maquinación política.
Durante los veinte años de la Concertación, se concedió la libertad a terroristas presos bajo el falso principio de que ellos lucharon por la recuperación de la democracia, sin importar el procedimiento empleado, con violación de leyes e incluso, con pérdida de vidas humanas inocentes, producto de los ilícitos cometidos. También los terroristas encarcelados lograron sus libertades bajo la dictación de leyes especiales y otros con fugas carcelarias apoyados por las autoridades en ejercicio de la Concertación. A su vez, crearon figuras jurídicas para encarcelar a quienes combatieron a los subversivos, las que violaron las leyes vigentes, no despreciando la aplicación de códigos que se mantienen sin modificación alguna.
De esta forma, comenzó una cacería a quienes según los concertacionistas, eran los violadores de los derechos humanos, miembros de las FF.AA. y de Orden, no importando abrir causas que sucedieron hace más de treinta años, aplicando figuras jurídicas totalmente contrarias con el Código de Procedimiento Penal, aprovechando las distintas interpretaciones que el sistema legal vigente, permite llevar a cabo en estas instancias.
Actualmente se encuentran cumpliendo condenas 52 ex integrantes de las FF.AA y de Orden cuyo promedio de edad es de 65 años, más otros 780 que se encuentran actualmente procesados y aún se espera la apertura más de mil trescientos procesos sobre DD.HH., mientras que los familiares de las víctimas de los terroristas han recibido, a la fecha, sobre dos mil millones de dólares en beneficios económicos, en tanto, los familiares de las víctimas del el terrorismo no han percibido absolutamente nada.
Como corolario de esta diferencia jurídica, con fecha 25 de mayo de 2010, falleció a los 72 años de edad el SOM Héctor Vallejos Birtiola, aquejado de un cáncer vesicular y vesical, además de una avanzada diabetes, que le significó el uso de prótesis por amputación de parte de sus piernas, y que se encontraba cumpliendo condena en el Penal Punta Peuco, por un enfrentamiento en que resultaron muertos los asesinos del padre del ex Ministro Edmundo Pérez Yoma, Don Edmundo Pérez Zujovic. La Dirección de Gendarmería de Chile solicitó, por razones humanitarias, su indulto a la ex Presidenta Bachelet y sólo tres días antes de entregar el gobierno, ella se lo negó, consecuente con su afiliación partidista y su formación política marxista juvenil, en Chile y en la Alemania Comunista.
Al concluir con este artículo, cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿Los militares tienen derecho a ser considerados en el tema de los DD.HH o es sólo un privilegio para los extremistas o personas ligadas a la izquierda? ¿Las familias de los condenados y procesados por DD.HH, tienen derecho a vivir bajo un régimen igualitario de justicia con respecto al tema de los DD.HH.? ¿Hasta cuándo se deberá soportar la desigualdad en la aplicación de los DD.HH? Mientras unos son condenados ahora, por hechos ocurridos hace más de treinta años, con severas penas, en cambio los terroristas fueron dejados en libertad, con sus antecedentes totalmente limpios, pudiendo incluso ocupar cargos públicos. ¿Tienen derecho los militares a tener las mismas condiciones de DD.HH, como lo tuvieron los terroristas y delincuentes, o pertenecen a otra categoría de ciudadanos en Chile?
Los Derechos Humanos, nacieron posteriormente a la II Guerra Mundial con la buena intención de terminar los horrores de la guerra total, pero los marxistas detrás de la cortina de hierro, encontraron los beneficios para su explotación y se dieron cuenta de sus bondades para ser utilizados en fines ideológicos partidistas.
Muy pronto, en la disputa de los poderes entre el este y el oeste, la política de los derechos humanos se comenzó a utilizar en ayuda a los combatientes y subversivos de la ideología socialista y extremista, en procura del desarrollo de la lucha armada, empleando la dialéctica marxista en los significados etimológicos de las palabras, transformando el bien en mal y viceversa. Con ese fin y en apoyo a lo anterior, se crearon y transformaron diversas organizaciones internacionales, destinadas a proteger a sus integrantes mediante un acucioso estudio jurídico, donde comenzando a crear o desfigurar sistemas jurídicos en defensa de los suyos y a combatir a quienes los estaban atacando, con gran respaldo económico procedente de la Internacional Socialista.
Con el transcurrir del tiempo, el sistema se fue optimizando, especialmente para buscar venganza contra los que combatían al terrorismo, bajo el prisma de la violación a los derechos humanos, aplicando la tergiversación en los procesos jurídicos y la alteración de los conceptos legales, llegando incluso a legitimizarlos en el ámbito político e incluso, en un amplio espectro poblacional y organizacional, sin distingo de clases sociales y económicas, no quedando exento nuestro país de esta maquinación política.
Durante los veinte años de la Concertación, se concedió la libertad a terroristas presos bajo el falso principio de que ellos lucharon por la recuperación de la democracia, sin importar el procedimiento empleado, con violación de leyes e incluso, con pérdida de vidas humanas inocentes, producto de los ilícitos cometidos. También los terroristas encarcelados lograron sus libertades bajo la dictación de leyes especiales y otros con fugas carcelarias apoyados por las autoridades en ejercicio de la Concertación. A su vez, crearon figuras jurídicas para encarcelar a quienes combatieron a los subversivos, las que violaron las leyes vigentes, no despreciando la aplicación de códigos que se mantienen sin modificación alguna.
De esta forma, comenzó una cacería a quienes según los concertacionistas, eran los violadores de los derechos humanos, miembros de las FF.AA. y de Orden, no importando abrir causas que sucedieron hace más de treinta años, aplicando figuras jurídicas totalmente contrarias con el Código de Procedimiento Penal, aprovechando las distintas interpretaciones que el sistema legal vigente, permite llevar a cabo en estas instancias.
Actualmente se encuentran cumpliendo condenas 52 ex integrantes de las FF.AA y de Orden cuyo promedio de edad es de 65 años, más otros 780 que se encuentran actualmente procesados y aún se espera la apertura más de mil trescientos procesos sobre DD.HH., mientras que los familiares de las víctimas de los terroristas han recibido, a la fecha, sobre dos mil millones de dólares en beneficios económicos, en tanto, los familiares de las víctimas del el terrorismo no han percibido absolutamente nada.
Como corolario de esta diferencia jurídica, con fecha 25 de mayo de 2010, falleció a los 72 años de edad el SOM Héctor Vallejos Birtiola, aquejado de un cáncer vesicular y vesical, además de una avanzada diabetes, que le significó el uso de prótesis por amputación de parte de sus piernas, y que se encontraba cumpliendo condena en el Penal Punta Peuco, por un enfrentamiento en que resultaron muertos los asesinos del padre del ex Ministro Edmundo Pérez Yoma, Don Edmundo Pérez Zujovic. La Dirección de Gendarmería de Chile solicitó, por razones humanitarias, su indulto a la ex Presidenta Bachelet y sólo tres días antes de entregar el gobierno, ella se lo negó, consecuente con su afiliación partidista y su formación política marxista juvenil, en Chile y en la Alemania Comunista.
Al concluir con este artículo, cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿Los militares tienen derecho a ser considerados en el tema de los DD.HH o es sólo un privilegio para los extremistas o personas ligadas a la izquierda? ¿Las familias de los condenados y procesados por DD.HH, tienen derecho a vivir bajo un régimen igualitario de justicia con respecto al tema de los DD.HH.? ¿Hasta cuándo se deberá soportar la desigualdad en la aplicación de los DD.HH? Mientras unos son condenados ahora, por hechos ocurridos hace más de treinta años, con severas penas, en cambio los terroristas fueron dejados en libertad, con sus antecedentes totalmente limpios, pudiendo incluso ocupar cargos públicos. ¿Tienen derecho los militares a tener las mismas condiciones de DD.HH, como lo tuvieron los terroristas y delincuentes, o pertenecen a otra categoría de ciudadanos en Chile?
14 de octubre de 2010
Un momento para pedir, un momento para orar.
En este Link, podran tambien dar su testimonio de Fe.
http://www.mariamadrededios.com.ar/devocion/testimonios_index.asp
Erica Solange Scheller | País : Argentina | 10/4/2010 3:31:27 AM
Oh, Maria Madre de Dios, cuidanos de todos los males, ayudanos a soportar el peso de la Cruz, para dar en sacrificio nuestro testimonio de fe. Mi querido pais esta padeciendo la Mentira, el Odio, la Venganza y la Injusticia, por ello hoy tenemos a muchos soldados de la Nacion siendo perseguidos y asesinados en el silencio complice de muchos que obran en la Indiferencia, por la falta de conciencia en la que por falta de fe no supieron mantenerse junto a tu Hijo, nuestro Señor. Te ruego a Ti, Madre Misericordiosa que intercedas mediante tu bondad, para despertar a todas esas calladas y dormidas que permanecen en total Indiferencia hacia sus hermanos que padecen la injustica, por el solo hecho de haber cumplido con la ley de nuestra nacion, por haberla defendido en epocas de guerra, donde estaba en peligro las libertades de todos los ciudadanos de nuestra Republica Argentina.Ellos dieron su vida al servicio de la Nacion, jamas buscaron sacar provecho de semejante guerra, porque es un gran dolor y sufrimiento, toda guerra, toda batalla. Nada es lindo en una guerra, todas las perdidas han de ser importantes, pero existen limites en cada pais, y es ahi donde se debe prevalecer,y el hacer cumplir la ley mediante la defensa de todos los ciudadanos, para que se respeten las garantias que estan escritas ante leyes Constitucionales. Esas leyes no fueron escritas por los soldados combatientes, sino que fueron establecidas cuando logramos tener nuestra Independencia. No podemos permitir Madre, mia que sigan asesinando mas y mas personas inocentes, para que un grupo de Vengadores lucren con esa Historia de un Pasado triste, que dejo victimas que aun son ignaradas y que se suman mas y mas. Te pido por mi padre militar, quien esta luchando para que esa verdad pueda ser el inicio de una reconciliacion, la cual mediante la verdad y el reconocimiento se puieda obtener la Paz y la Libertad de toda una Nacion, la cual hoy vive paralizada en el tiempo si poder enfrentar los problemas actuales de quines hoy padecen las distintas necesidades que han de ser la inmensa pobreza, el desamparo y la falta de oportunidades para que todos puedan tener un espacio digno dentro de esta Tierra. Algo que Tu, Hijo dejo para que todos disfrutemos el desafio de la vida mediante la fe, la cual surge en cada corazon y en cada persona. La fe es mi hogar de la esperanza, es mi refugio que tengo junto a Dios,Padre, es donde sufro, pero tambien me fortalezco para seguir caminando en este camino hacia Dios. Si! la vida es un camino largo, donde el sacrificio ha de ser el motor para elevar nuestras almas al Reino de los Cielos. Mi fe, estara siempre en esa esperanza latente, donde el dolor se trasforma en alegrias por el solo hecho de haber seguido el camino que tu Hijo, Nuestro Señor nos ha enseñado. Gracias por habernos elegido, gracias por habernos dado la fortaleza para seguir luchando por la Verdad y la Justicia, porque ello ha de ser el mayor desafio que hoy tenemos en nuestra Sociedad Argentina. Y que el respeto a la vida sea el ejemplo, para que las proximas generaciones, quienes deberan formarse, tengan los valores y principios que tu Hijo nos ha dejado como enseñanza. Este ha de ser mi gran desafio, como madre de cinco hijos. Ayudame a que mi hogar prevalezca en el amor a Ti, mi querida Madre y en Tu Hijo, nuestro Señor Dios, Padre y Espiritu Santo. Que nada afecte a mis pequeños, y que los buenos ejemplos sean a su vez el fiel reflejo de mi propio comportamiento, al cual como madre debere prevelecer, para no dañar a mis hijos que son tus hijos tambien. Gracias Madre Misericordiosa, atiende nuestras suplicas. AMEN.
http://www.mariamadrededios.com.ar/devocion/testimonios_index.asp
Erica Solange Scheller | País : Argentina | 10/4/2010 3:31:27 AM
Oh, Maria Madre de Dios, cuidanos de todos los males, ayudanos a soportar el peso de la Cruz, para dar en sacrificio nuestro testimonio de fe. Mi querido pais esta padeciendo la Mentira, el Odio, la Venganza y la Injusticia, por ello hoy tenemos a muchos soldados de la Nacion siendo perseguidos y asesinados en el silencio complice de muchos que obran en la Indiferencia, por la falta de conciencia en la que por falta de fe no supieron mantenerse junto a tu Hijo, nuestro Señor. Te ruego a Ti, Madre Misericordiosa que intercedas mediante tu bondad, para despertar a todas esas calladas y dormidas que permanecen en total Indiferencia hacia sus hermanos que padecen la injustica, por el solo hecho de haber cumplido con la ley de nuestra nacion, por haberla defendido en epocas de guerra, donde estaba en peligro las libertades de todos los ciudadanos de nuestra Republica Argentina.Ellos dieron su vida al servicio de la Nacion, jamas buscaron sacar provecho de semejante guerra, porque es un gran dolor y sufrimiento, toda guerra, toda batalla. Nada es lindo en una guerra, todas las perdidas han de ser importantes, pero existen limites en cada pais, y es ahi donde se debe prevalecer,y el hacer cumplir la ley mediante la defensa de todos los ciudadanos, para que se respeten las garantias que estan escritas ante leyes Constitucionales. Esas leyes no fueron escritas por los soldados combatientes, sino que fueron establecidas cuando logramos tener nuestra Independencia. No podemos permitir Madre, mia que sigan asesinando mas y mas personas inocentes, para que un grupo de Vengadores lucren con esa Historia de un Pasado triste, que dejo victimas que aun son ignaradas y que se suman mas y mas. Te pido por mi padre militar, quien esta luchando para que esa verdad pueda ser el inicio de una reconciliacion, la cual mediante la verdad y el reconocimiento se puieda obtener la Paz y la Libertad de toda una Nacion, la cual hoy vive paralizada en el tiempo si poder enfrentar los problemas actuales de quines hoy padecen las distintas necesidades que han de ser la inmensa pobreza, el desamparo y la falta de oportunidades para que todos puedan tener un espacio digno dentro de esta Tierra. Algo que Tu, Hijo dejo para que todos disfrutemos el desafio de la vida mediante la fe, la cual surge en cada corazon y en cada persona. La fe es mi hogar de la esperanza, es mi refugio que tengo junto a Dios,Padre, es donde sufro, pero tambien me fortalezco para seguir caminando en este camino hacia Dios. Si! la vida es un camino largo, donde el sacrificio ha de ser el motor para elevar nuestras almas al Reino de los Cielos. Mi fe, estara siempre en esa esperanza latente, donde el dolor se trasforma en alegrias por el solo hecho de haber seguido el camino que tu Hijo, Nuestro Señor nos ha enseñado. Gracias por habernos elegido, gracias por habernos dado la fortaleza para seguir luchando por la Verdad y la Justicia, porque ello ha de ser el mayor desafio que hoy tenemos en nuestra Sociedad Argentina. Y que el respeto a la vida sea el ejemplo, para que las proximas generaciones, quienes deberan formarse, tengan los valores y principios que tu Hijo nos ha dejado como enseñanza. Este ha de ser mi gran desafio, como madre de cinco hijos. Ayudame a que mi hogar prevalezca en el amor a Ti, mi querida Madre y en Tu Hijo, nuestro Señor Dios, Padre y Espiritu Santo. Que nada afecte a mis pequeños, y que los buenos ejemplos sean a su vez el fiel reflejo de mi propio comportamiento, al cual como madre debere prevelecer, para no dañar a mis hijos que son tus hijos tambien. Gracias Madre Misericordiosa, atiende nuestras suplicas. AMEN.
"El Estado que no protege a los ciudadanos del terrorismo , viola también sus derechos humanos.
Discurso de María Cecilia Pando frente al Ministerio de Defensa.
No menos de 250 fueron los miembros de las Fuerzas Armadas asesinados por el terrorismo en la década del 70. Había que matarlos porque para los compañeros de ruta de la Ministro de Defensa ellos constituían el brazo armado de la oligarquía, conformaban una fuerza de ocupación al servicio del imperialismo y con ellos no podía haber tregua. Así pensaban y actuaban algunos personajes que hoy integran junto a Nilda Garré el Ministerio de Defensa.
35 años después, el mismo odio fraticida de la ideología revolucionaria ya ha llevado a la muerte a 123 integrantes de las FFAA, que perdieron la vida en cautiverio, injusta e ilegalmente detenidos por una justicia vilmente instrumentada por los mismos personeros del terror. Por cada uno de estos caídos, sus familiares y amigos hemos plantado una cruz, que dejaremos bajo el cuidado de sus camaradas, para que siempre los tengan presentes.
También plantamos cruces en recuerdo de los caídos en el ataque al Regimiento de Infantería de Monte 29, donde, entre otros, diez soldados conscriptos fueron asesinados por la demencia terrorista montonera. De ese ataque, Nilda Garré manifestó que se había tratado de un simple error político de la organización que ejecutó la operación, al tiempo que se jactaba de que en la ceremonia central sólo participaba el comandante de la brigada bajo cuyo mando se encuentra la unidad militar afectada. Claro, no hay que hacer mucho ruido con este tema… porque entre otros, su compañero Carlos Kunkel podría terminar preso si la justicia recupera la visión de su ojo derecho.
Acampamos frente al Ministerio de Defensa porque las instituciones no pueden seguir mirando al costado, como si nunca hubieran conocido a nuestros familiares y amigos. Ellos están siendo juzgados por pertenecer al Ejército Argentino, a la Marina de Guerra o a la Fuerza Aérea. Estarían gozando de libertad si hubieran dedicado su vida a otros menesteres o hubieran formado parte de otras entidades como los Scouts o los Bomberos Voluntarios. Cuando nuestros familiares y amigos son acusados de haber conformado una asociación ilícita, están acusando al Ejército, a la Fuerza Aérea y a nuestra Armada, de constituir asociaciones ilícitas.
Y los mandos de las instituciones tienen el deber y la obligación de apoyar y respaldar a los subordinados que cumplieron órdenes, en el marco del conflicto bélico que enfrentó a los argentinos en la década del 70. Nuestros familiares y amigos no eligieron el destino o el puesto de combate que les tocó ocupar en aquella confrontación. Fue el estado nacional, representado en la persona de los mandos castrenses, el que definió el rol que cada uno ocuparía en la guerra contra el terrorismo.
Y todo esto es tan así, que terminado el conflicto, nuestros familiares y amigos continuaron sus carreras sin siquiera una observación a sus supuestas conductas delictivas, demostrando tácitamente, que ellos habían ejecutado simplemente lo que las instituciones a las que pertenecían les habían ordenado efectuar.
Si el hundimiento del Crucero General Belgrano en la guerra por la recuperación de nuestras Islas Malvinas fuera catalogado como un crimen de guerra. ¿Sería justo que terminara acusado el cabo o el sargento que tuvo a su cargo accionar el torpedo que concretó aquella masacre? ¿O que terminara acusados de crimen de lesa humanidad los pilotos que lanzaron las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki? ¿Sería lógico que ante estas situaciones los comandantes de las fuerzas involucradas no dijeran una sola palabra esclarecedora?
En estos días, también le preguntamos públicamente a Nilda Garré si había tenido algo que ver con la operación Mellizas, mediante la cual los montoneros secuestraron a los hermanos Born, teniendo en cuenta que tiempo atrás, el Tata Yofre había declarado públicamente que uno de los secuestrados le había confesado escuchar la voz de una de sus captoras, cada vez que hablaba la actual Ministro de Defensa. Y hay que aclarar que más de un militar está preso por delitos de lesa humanidad con acusaciones tan o más vagas que aquella.
Como corresponde a una militante setentista hecha y derecha, Nilda Garré no contestó ninguna de nuestras preguntas. Prefirió acudir a la represión de las manifestantes ordenando el robo de aquellos carteles que no le gustaban. Acostumbrada a operar fuera del marco de la ley, ordenó la represión ilegal. Como no consiguió la orden judicial para que interviniera la policía, decidió reprimir con las mismas fuerzas armadas, aunque para ello tuviera que violar la Ley de Defensa Nacional, la Ley de Seguridad Interior, y la Ley de Inteligencia Nacional. Al fin y al cabo es la ministro de los Kirchner y todos sabemos cual es el valor que tiene la ley para esta administración. Ya veremos que declara cuando sea llamada a los estrados judiciales.
Pero más allá de las dificultades que nunca faltan, quiero destacar y agradecer las permanentes muestras de apoyo y solidaridad que hemos recibido durante todos estos días. Por la mirada cómplice, por los gestos escondidos de aprobación o por el característico no aflojen que estamos con ustedes, todos hemos sentido reconfortado nuestro espíritu y desbordada nuestra esperanza. Lo vivenciado nos permite gritarle a la ministro: Seguí participando, Nilda, ya que nunca podrás cambiar la esencia de nuestras Fuerzas Armadas.
Finalmente, quiero invitar a todos los presentes en este acto, y a todos los hombres y mujeres que trabajan en el Edificio Libertador a que nos acompañen en este toque de silencio en recuerdo de los 123 efectivos de las FFAA que murieron en cautiverio, privados ilegalmente de su libertad.
A todos, muchas gracias.
No menos de 250 fueron los miembros de las Fuerzas Armadas asesinados por el terrorismo en la década del 70. Había que matarlos porque para los compañeros de ruta de la Ministro de Defensa ellos constituían el brazo armado de la oligarquía, conformaban una fuerza de ocupación al servicio del imperialismo y con ellos no podía haber tregua. Así pensaban y actuaban algunos personajes que hoy integran junto a Nilda Garré el Ministerio de Defensa.
35 años después, el mismo odio fraticida de la ideología revolucionaria ya ha llevado a la muerte a 123 integrantes de las FFAA, que perdieron la vida en cautiverio, injusta e ilegalmente detenidos por una justicia vilmente instrumentada por los mismos personeros del terror. Por cada uno de estos caídos, sus familiares y amigos hemos plantado una cruz, que dejaremos bajo el cuidado de sus camaradas, para que siempre los tengan presentes.
También plantamos cruces en recuerdo de los caídos en el ataque al Regimiento de Infantería de Monte 29, donde, entre otros, diez soldados conscriptos fueron asesinados por la demencia terrorista montonera. De ese ataque, Nilda Garré manifestó que se había tratado de un simple error político de la organización que ejecutó la operación, al tiempo que se jactaba de que en la ceremonia central sólo participaba el comandante de la brigada bajo cuyo mando se encuentra la unidad militar afectada. Claro, no hay que hacer mucho ruido con este tema… porque entre otros, su compañero Carlos Kunkel podría terminar preso si la justicia recupera la visión de su ojo derecho.
Acampamos frente al Ministerio de Defensa porque las instituciones no pueden seguir mirando al costado, como si nunca hubieran conocido a nuestros familiares y amigos. Ellos están siendo juzgados por pertenecer al Ejército Argentino, a la Marina de Guerra o a la Fuerza Aérea. Estarían gozando de libertad si hubieran dedicado su vida a otros menesteres o hubieran formado parte de otras entidades como los Scouts o los Bomberos Voluntarios. Cuando nuestros familiares y amigos son acusados de haber conformado una asociación ilícita, están acusando al Ejército, a la Fuerza Aérea y a nuestra Armada, de constituir asociaciones ilícitas.
Y los mandos de las instituciones tienen el deber y la obligación de apoyar y respaldar a los subordinados que cumplieron órdenes, en el marco del conflicto bélico que enfrentó a los argentinos en la década del 70. Nuestros familiares y amigos no eligieron el destino o el puesto de combate que les tocó ocupar en aquella confrontación. Fue el estado nacional, representado en la persona de los mandos castrenses, el que definió el rol que cada uno ocuparía en la guerra contra el terrorismo.
Y todo esto es tan así, que terminado el conflicto, nuestros familiares y amigos continuaron sus carreras sin siquiera una observación a sus supuestas conductas delictivas, demostrando tácitamente, que ellos habían ejecutado simplemente lo que las instituciones a las que pertenecían les habían ordenado efectuar.
Si el hundimiento del Crucero General Belgrano en la guerra por la recuperación de nuestras Islas Malvinas fuera catalogado como un crimen de guerra. ¿Sería justo que terminara acusado el cabo o el sargento que tuvo a su cargo accionar el torpedo que concretó aquella masacre? ¿O que terminara acusados de crimen de lesa humanidad los pilotos que lanzaron las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki? ¿Sería lógico que ante estas situaciones los comandantes de las fuerzas involucradas no dijeran una sola palabra esclarecedora?
En estos días, también le preguntamos públicamente a Nilda Garré si había tenido algo que ver con la operación Mellizas, mediante la cual los montoneros secuestraron a los hermanos Born, teniendo en cuenta que tiempo atrás, el Tata Yofre había declarado públicamente que uno de los secuestrados le había confesado escuchar la voz de una de sus captoras, cada vez que hablaba la actual Ministro de Defensa. Y hay que aclarar que más de un militar está preso por delitos de lesa humanidad con acusaciones tan o más vagas que aquella.
Como corresponde a una militante setentista hecha y derecha, Nilda Garré no contestó ninguna de nuestras preguntas. Prefirió acudir a la represión de las manifestantes ordenando el robo de aquellos carteles que no le gustaban. Acostumbrada a operar fuera del marco de la ley, ordenó la represión ilegal. Como no consiguió la orden judicial para que interviniera la policía, decidió reprimir con las mismas fuerzas armadas, aunque para ello tuviera que violar la Ley de Defensa Nacional, la Ley de Seguridad Interior, y la Ley de Inteligencia Nacional. Al fin y al cabo es la ministro de los Kirchner y todos sabemos cual es el valor que tiene la ley para esta administración. Ya veremos que declara cuando sea llamada a los estrados judiciales.
Pero más allá de las dificultades que nunca faltan, quiero destacar y agradecer las permanentes muestras de apoyo y solidaridad que hemos recibido durante todos estos días. Por la mirada cómplice, por los gestos escondidos de aprobación o por el característico no aflojen que estamos con ustedes, todos hemos sentido reconfortado nuestro espíritu y desbordada nuestra esperanza. Lo vivenciado nos permite gritarle a la ministro: Seguí participando, Nilda, ya que nunca podrás cambiar la esencia de nuestras Fuerzas Armadas.
Finalmente, quiero invitar a todos los presentes en este acto, y a todos los hombres y mujeres que trabajan en el Edificio Libertador a que nos acompañen en este toque de silencio en recuerdo de los 123 efectivos de las FFAA que murieron en cautiverio, privados ilegalmente de su libertad.
A todos, muchas gracias.
Barack Obama, elogio la lucha a Simpatizantes de Terroristas, en la ONU
Los Organismos de los DDHH, defienden a los Terroristas
Los ciudadanos de los EEUU, tienen que saber, que la Sra. Hebe de Bonafini, fue en cierta forma aplaudida por Barack Obama,, en su Discurso las Reivindico.
La defensa de la lucha y resistencia de las Madres de Plaza de Mayo durante la última dictadura militar tuvo ayer un portavoz inesperado en la inauguración de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la ciudad de Nueva York. El presidente estadounidense Barack Obama reivindicó el rol que cumplieron “las Madres de los desaparecidos” en la infatigable búsqueda de sus hijos durante y luego de la represión.
- Timerman y la Sra. Hebe de Bonafini. Esta Sra. quien Obama reconocio en su ultimo Discurso en la ONU, y este Sr. quien fue Canciller Argentino en los EEUU. Forman parte de este Gobierno K. Los une las mismas Politicas de los Derechos Humanos y dan el Refugio a Terroristas como en la actualidad con Galvarino Apablaza.
Los aplausos al terrorismo
Por Andrés Oppenheimer
Martes 16 de octubre de 2001 | Publicado en edición impresa
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MIAMI.- Cuando una conocida figura del movimiento de los derechos humanos de la Argentina señaló que se puso "contenta" por el atentado que causó más de cinco mil muertos en Nueva York el 11 de septiembre puso en evidencia que hay tantos lunáticos totalitarios en la izquierda latinoamericana como en la derecha, incluidos muchos que se hacen pasar por dirigentes de los derechos humanos.
Hasta ahora pocos se animaban a contradecir públicamente a Hebe Pastor de Bonafini, la presidenta de las Madres de la Plaza de Mayo, el grupo de madres de desaparecidos que surgió durante la dictadura derechista argentina de la década del 70. Durante años Bonafini ha sido una oradora estrella en universidades extranjeras y conferencias internacionales de derechos humanos.
Sin embargo, en una conferencia realizada el 29 de septiembre en la Universidad Popular de las Madres de la Plaza de Mayo, en Buenos Aires, Bonafini y otros tres panelistas -incluidos los escritores David Viñas y Vicente Zito Lema- se alinearon llenos de orgullo con los violadores de los derechos humanos.
"Cuando pasó lo del atentado y yo estaba en Cuba visitando a mi hija sentí alegría", dijo Bonafini. "No voy a ser hipócrita: no me dolió para nada... porque siempre digo en mis discursos que nuestros hijos serán vengados el día en que el pueblo, algún pueblo, sea feliz."
"Sentí que había hombres y mujeres muy valientes... que se prepararon y donaron sus vidas para nosotros. Y brindé por mis hijos, brindé por tantos muertos, contra el bloqueo -a Cuba- y por todo lo que me venía a la cabeza."
Zito Lema, en su discurso, dijo que consideraba al líder terrorista Osama ben Laden "un luchador, un revolucionario". Y Viñas alabó el ataque terrorista como "una forma inédita de lucha de clases".
Otro planeta
¿En qué planeta vive esta gente? En el Afganistán de los talibanes y Ben Laden, Bonafini y su hija -como todas las mujeres- tendrían prohibido estudiar y trabajar. Y los escritores que no comulgaran con el oscurantismo medieval del talibán serían fusilados.
¿Y cómo puede Bonafini considerarse una luchadora por los derechos humanos y apoyar al régimen de Cuba, que prohíbe partidos opositores y condena a prisión -o a hospitales psiquiátricos- a críticos pacíficos del máximo líder?
El apoyo de Bonafini a Cuba es difícil de entender, porque el régimen de Fidel Castro fue uno de los mejores aliados diplomáticos de la dictadura argentina: Cuba votaba sistemáticamente en contra de mociones del gobierno de Jimmy Carter para condenar al régimen militar argentino en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
"Es triste que todavía exista gente como esta mujer que no entiende que la credibilidad y la legitimidad de la causa de los derechos humanos radica en tener un lenguaje universal y no político", me señaló José Miguel Vivanco, un alto funcionario de la organización Human Rights Watch. "Se trata de una causa que debe beneficiar a todos: uno no debería tener menos derechos humanos por ser banquero que por ser obrero, y viceversa.´.
Por suerte, Horacio Verbitsky, un conocido periodista de izquierda y presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), salió inmediatamente a refutar las declaraciones de Bonafini en un artículo en el diario Página/12 y entrevistas con varias radios.
"La gente que dice esas cosas son lisiados morales", señaló Verbitsky. "Reflejan un sector extraviado, no representativo de la izquierda argentina ni latinoamericana.´. Es probable que así sea. Aunque Verbitsky y otras figuras de izquierda se oponen a los bombardeos de Estados Unidos en Afganistán -al igual que un 75% de los argentinos, según una encuesta de Gallup publicada por LA NACION-, todos aquellos con quienes hablé señalaron que la matanza del 11 de septiembre fue moralmente repugnante.
La "alegría" de Bonafini debería dar lugar a un debate sobre si grupos de derechos humanos que sólo ven violaciones de un lado del espectro político deberían ser tomados seriamente por sus pares, y por nosotros, en la prensa.
Muchos de estos grupos critican la represión de la derecha -lo que me parece muy bien-, pero no abren la boca cuando los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) asesinan a una ex ministra de Cultura, como ocurrió el mes pasado, o cuando Cuba condena a prisión a un periodista independiente.
Sería bueno que grupos internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, formen una coalición mundial que sólo admita a quienes condenen las violaciones a los derechos humanos de cualquier procedencia política.
De otra manera, los grupos que sólo ven violaciones en un lado del espectro político -o que aplauden una matanza de civiles- seguirán tergiversando impunemente la causa de los derechos humanos.
Los ciudadanos de los EEUU, tienen que saber, que la Sra. Hebe de Bonafini, fue en cierta forma aplaudida por Barack Obama,, en su Discurso las Reivindico.
La defensa de la lucha y resistencia de las Madres de Plaza de Mayo durante la última dictadura militar tuvo ayer un portavoz inesperado en la inauguración de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la ciudad de Nueva York. El presidente estadounidense Barack Obama reivindicó el rol que cumplieron “las Madres de los desaparecidos” en la infatigable búsqueda de sus hijos durante y luego de la represión.
- Timerman y la Sra. Hebe de Bonafini. Esta Sra. quien Obama reconocio en su ultimo Discurso en la ONU, y este Sr. quien fue Canciller Argentino en los EEUU. Forman parte de este Gobierno K. Los une las mismas Politicas de los Derechos Humanos y dan el Refugio a Terroristas como en la actualidad con Galvarino Apablaza.
Los aplausos al terrorismo
Por Andrés Oppenheimer
Martes 16 de octubre de 2001 | Publicado en edición impresa
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MIAMI.- Cuando una conocida figura del movimiento de los derechos humanos de la Argentina señaló que se puso "contenta" por el atentado que causó más de cinco mil muertos en Nueva York el 11 de septiembre puso en evidencia que hay tantos lunáticos totalitarios en la izquierda latinoamericana como en la derecha, incluidos muchos que se hacen pasar por dirigentes de los derechos humanos.
Hasta ahora pocos se animaban a contradecir públicamente a Hebe Pastor de Bonafini, la presidenta de las Madres de la Plaza de Mayo, el grupo de madres de desaparecidos que surgió durante la dictadura derechista argentina de la década del 70. Durante años Bonafini ha sido una oradora estrella en universidades extranjeras y conferencias internacionales de derechos humanos.
Sin embargo, en una conferencia realizada el 29 de septiembre en la Universidad Popular de las Madres de la Plaza de Mayo, en Buenos Aires, Bonafini y otros tres panelistas -incluidos los escritores David Viñas y Vicente Zito Lema- se alinearon llenos de orgullo con los violadores de los derechos humanos.
"Cuando pasó lo del atentado y yo estaba en Cuba visitando a mi hija sentí alegría", dijo Bonafini. "No voy a ser hipócrita: no me dolió para nada... porque siempre digo en mis discursos que nuestros hijos serán vengados el día en que el pueblo, algún pueblo, sea feliz."
"Sentí que había hombres y mujeres muy valientes... que se prepararon y donaron sus vidas para nosotros. Y brindé por mis hijos, brindé por tantos muertos, contra el bloqueo -a Cuba- y por todo lo que me venía a la cabeza."
Zito Lema, en su discurso, dijo que consideraba al líder terrorista Osama ben Laden "un luchador, un revolucionario". Y Viñas alabó el ataque terrorista como "una forma inédita de lucha de clases".
Otro planeta
¿En qué planeta vive esta gente? En el Afganistán de los talibanes y Ben Laden, Bonafini y su hija -como todas las mujeres- tendrían prohibido estudiar y trabajar. Y los escritores que no comulgaran con el oscurantismo medieval del talibán serían fusilados.
¿Y cómo puede Bonafini considerarse una luchadora por los derechos humanos y apoyar al régimen de Cuba, que prohíbe partidos opositores y condena a prisión -o a hospitales psiquiátricos- a críticos pacíficos del máximo líder?
El apoyo de Bonafini a Cuba es difícil de entender, porque el régimen de Fidel Castro fue uno de los mejores aliados diplomáticos de la dictadura argentina: Cuba votaba sistemáticamente en contra de mociones del gobierno de Jimmy Carter para condenar al régimen militar argentino en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
"Es triste que todavía exista gente como esta mujer que no entiende que la credibilidad y la legitimidad de la causa de los derechos humanos radica en tener un lenguaje universal y no político", me señaló José Miguel Vivanco, un alto funcionario de la organización Human Rights Watch. "Se trata de una causa que debe beneficiar a todos: uno no debería tener menos derechos humanos por ser banquero que por ser obrero, y viceversa.´.
Por suerte, Horacio Verbitsky, un conocido periodista de izquierda y presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), salió inmediatamente a refutar las declaraciones de Bonafini en un artículo en el diario Página/12 y entrevistas con varias radios.
"La gente que dice esas cosas son lisiados morales", señaló Verbitsky. "Reflejan un sector extraviado, no representativo de la izquierda argentina ni latinoamericana.´. Es probable que así sea. Aunque Verbitsky y otras figuras de izquierda se oponen a los bombardeos de Estados Unidos en Afganistán -al igual que un 75% de los argentinos, según una encuesta de Gallup publicada por LA NACION-, todos aquellos con quienes hablé señalaron que la matanza del 11 de septiembre fue moralmente repugnante.
La "alegría" de Bonafini debería dar lugar a un debate sobre si grupos de derechos humanos que sólo ven violaciones de un lado del espectro político deberían ser tomados seriamente por sus pares, y por nosotros, en la prensa.
Muchos de estos grupos critican la represión de la derecha -lo que me parece muy bien-, pero no abren la boca cuando los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) asesinan a una ex ministra de Cultura, como ocurrió el mes pasado, o cuando Cuba condena a prisión a un periodista independiente.
Sería bueno que grupos internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, formen una coalición mundial que sólo admita a quienes condenen las violaciones a los derechos humanos de cualquier procedencia política.
De otra manera, los grupos que sólo ven violaciones en un lado del espectro político -o que aplauden una matanza de civiles- seguirán tergiversando impunemente la causa de los derechos humanos.
Suicidio Argentino.
Está en el gobierno evitar que se ahonde la división de los argentinos. Debe promover la reconciliación y tener la grandeza de fundamentarla en una gran amnistía nacional (que, incluso, beneficiaría a centenares de subversivos).
Sentimos que la Argentina ingresó en un clima negativo, de tensiones que no propician la buena convivencia ni aseguran la paz social.
Hay un aire de violencia difuminada por las calles, desde la vergüenza de los domingos de fútbol y garrotazos hasta las bandas de matones y drogados adueñados de los barrios marginales ante la indiferencia gubernamental.
La Argentina tiene ya entre 800.000 y un millón de jóvenes calificados de ‘marginales estructurales’.
Son carne para todo delito o vandalismo.
Están al margen de la educación, de toda autoridad familiar, carecen de trabajo y de otra perspectiva existencial que no sea el nihilismo y la anarquía.
Con planes anémicos, se elude en realidad enfrentar este enemigo colosal del futuro argentino y de la paz social.
Ante esta evidente violencia difusa, todavía sin conducción, el gobierno y todos los sectores políticos deberían estar alertas y actuantes. Esta crispación evidente, este vandalismo descontrolado y no debidamente reprimido puede desbordarse y sorprender a las autoridades.
Algunos nostálgicos, revolucionarios con esquemas del siglo pasado, podrían ver en esos marginales, masas de maniobra para acciones violentas.
Alguien puede estar soñando con alguna convulsión nostálgico-revolucionaria que dejaría a nuestro gobierno ante los mismos dilemas y ambigüedades que vivió el famoso Kerenski, en 1917, apretado entre sus flojeras revolucionarias y su realidad de dirigente burgués.
Si hablamos sin hipocresía, debemos observar que contra los militares se hizo más justicia de la debida –y esto es injusticia–.
Se los discriminó judicial y jurídicamente, alterando uno de los fundamentos básicos del derecho (argentino y mundial): la no retroactividad de la ley, especialmente la penal.
Se anularon indultos con irritante parcialidad, al punto que asesinatos y estragos masivos causados por los insurrectos aparecen como actos no condenables, aunque hayan dejado un tendal de víctimas inocentes: empresarios, policías, militares y conscriptos.
También se fabricó una visión casera de los delitos de lesa humanidad (¡excluyendo al terrorismo!).
Ametrallar a conscriptos indefensos bañándose, como pasó en el ataque terrorista al regimiento de Formosa, es monstruoso y de lesa humanidad, sea que los asesinos hayan vestido uniforme o lo hayan hecho con boinas guevaristas como las que usaba Gorriarán Merlo.
Se negó a los oficiales toda exculpación por el juramento de obediencia y verticalidad ante sus mandos, principio básico de todas las fuerzas armadas del mundo, sin el cual sería imposible actuar y comandar en guerra. (Ojalá no le toque al presidente una policía o un ejército que algún día le diga: ¡’Voy a ver si tiro, déjemelo pensar!)
De modo que después de los juicios a las juntas militares y de tantas condenas, los que ejercieron la violencia por orden del Estado carecen de toda esperanza legal.
Los violentos del otro sector, con sus miles de atentados, reciben un trato inaceptable en sociedades civilizadas.
El gobierno fabrica una ilegalidad prêt-à-porter para condenar lo que considera la ilegalidad militar, que le parece insuficientemente castigada (y este matiz no viene del Derecho, sino de la ideología).
Esto hace que se desmorone el edificio legal desde sus bases romanas y germánicas e instaura un inédito caos, al afectar el rigor de la razón jurídica.
Desde ahora, la ley a medida de la voluntad política dominante será una anomalía que podría extenderse más allá del tema de los años ‘70.
Esta es la base de una ilegalidad que pagaremos muy caro. Afectará a nuestra economía, a las inversiones, a las libertades productivas y creativas. Y será un grave ataque a la Constitución: se abriría la puerta a un autocratismo seudodemocrático.
Vivimos en un país desopilante, pese a las enfáticas declaraciones del presidente de que volvemos a ser un país serio.
El gobierno constitucional, en 1975, ordenó a las FF.AA. aniquilar (sic) a la guerrilla, con la aprobación y la firma de sus máximos dirigentes, que pertenecían al mismo partido que hoy, treinta años después, apaña al residuo de subversivos, los destaca casi como personalidades morales, los acoge en el gobierno y hasta les paga una abundante indemnización por las molestias causadas…
A la vez, se busca mantener ilegítimamente encarcelados a los militares que cumplieron el mandato del gobierno peronista, logrando el cometido de desarticular –aniquilar (sic)– la guerrilla en apenas diez meses, cuando a comienzos de 1977 la dirigencia subversiva se estableció en el exterior, con admirable prudencia estratégica.
Nadie se volvió contra los que ordenaron esa aniquilación de la impopular guerrilla cumpliendo con la defensa del Estado agredido y adecuándose a lo escrito por Perón en ocasión del ataque al regimiento de Azul en 1974: a los terroristas hay que eliminarlos uno a uno, por el bien de la República.
Los oficiales y hasta los soldados son procesados y reprocesados en un ejercicio de venganza disfrazada de justicia.
Pero los comandantes políticos que dieron al Ejército la orden de aniquilar ni siquiera son contemplados.
O todos o ninguno…
¿Cuántas renuncias de afiliación se produjeron en el peronismo de 1975 por ese decreto de aniquilación?
¿Cómo puede hablarse de justicia sin la mínima coherencia?
Nada indigna más que las asimetrías. Sin coherencia ni rigurosa igualdad no hay ley, pero tampoco hay paz. El gobierno se pone en una situación ilegítima. Se ubica fuera del orden jurídico constitucional, por más que reciba dóciles apoyos parlamentarios. A la violencia e inseguridad cotidiana se suma la división que nos causa el viaje de justicia-venganza hacia el pasado.
La violencia de los muertos acecha la paz de los vivos.
Una generación desgraciada y sepultada invade nuestro hoy y aquí. Empezamos a sentir el peligro de trasvasar el resentimiento de la generación pasada a la actual.
En la Argentina no se entiende la discreción ante el juicio del pasado que tuvieron países que sufrieron grandes hecatombes, con millones de víctimas.
Son los casos de Rusia, Francia, Alemania, España, China, Italia, Japón..
Se actuó con una justicia simbólica.
En esos pueblos con experiencia de desdichas ancestrales saben que es necesario impedir que las generaciones nuevas se infecten con los odios de un pasado inexorable.
Permitirlo –o provocarlo, como en nuestro caso– equivale a fabricar y establecer un odio virtual, abstracto. Que en el plano histórico-político los vivos quieran vengar a sus muertos por medio de la justicia sería perverso e inútil. Equivaldría a agregar odio al odio y dolor al dolor.
En Nüremberg fueron condenadas 38 personas.
Por lo de Hiroshima, ninguna…
Así se explican la conducta de los españoles después de la muerte de Franco y la de Adenauer en 1947 para superar el peso atroz del nazismo con una convocatoria para la reconstrucción de la demolida nación de todos.
De Gaulle suspendió venganzas contra los colaboracionistas y condonó la sentencia a muerte de Pétain, el aliado del nazismo ocupante.
Deng Xiaoping, aunque víctima él mismo y su familia de las atrocidades de la Revolución Cultural de Mao, evitó toda venganza, y hoy el retrato colosal de Mao preside la plaza de Tiananmen.
Los dirigentes de la Rusia post soviética, pese a 70 años de dictadura y al horror del Gulag, supieron respetar al glorioso ejército desde la interpretación nacional, no partidaria.
Era el ejército de Stalin y Trotsky, pero era el heredero de Kutuzov, del triunfo sobre Napoleón en Borodino, de la gloriosa defensa de Moscú y Leningrado.
Ningún país repudió a su ejército por lo que le exigieron sus gobiernos.
Ni Francia por lo de Argelia,
ni Alemania por las matanzas de Rusia,
ni Rusia por las masacres de Polonia y Berlín,
ni Estados Unidos por Hiroshima.
Para bien o para mal, los ejércitos somos todos, los gobiernos somos todos.
Como afirmó Sartre, todos somos responsables de nuestra historia. ‘Soy tan responsable de la guerra como si yo mismo la hubiese declarado’. Por el bando subversivo debe decirse que transformar a los guerreros que jugaron con coraje su apuesta marxista-revolucionaria en inocentes y víctimas neutras es la mayor deslealtad para con su memoria (el jefe mismo de ese bando expresó esto con indignación).
Todos los ejércitos del mundo están empeñados en su mayor eficacia, más allá de las coyunturas que hayan vivido. Estamos en un momento peligroso, casi sin otro derecho internacional que el de la fuerza.
Hay proyectos para declarar patrimonio de la humanidad las reservas de agua dulce, las pesquerías, reservas energéticas y espacios vacíos.
Debemos tener fuerzas disuasivas.
El mundo está más cerca de la política decimonónica de puro poder que de los sueños de las Naciones Unidas en el siglo XX.
Nuestro camino es optimizar la defensa nacional y regional.
Brasil, Chile, Venezuela y Colombia incrementan su poder militar, mientras que la Argentina se aproxima a la indefensión y a la continua descalificación de sus Fuerzas Armadas.
Con Brasil, con el Mercosur, tenemos que asegurar un gran espacio de paz y de estrategia defensiva. Perdemos energía en la banalidad de las venganzas y en la ilusión de algunos derrotados persistentes que quisieran transformar nuestras FF.AA. en milicias ideologizadas con ideas muertas y enterradas.
Está en el gobierno evitar que se ahonde la división de los argentinos.
Debe promover la reconciliación y tener la grandeza de fundamentarla en una gran amnistía nacional (que, incluso, beneficiaría a centenares de subversivos). En este momento de democracia y de restablecimiento económico tan exitoso, debemos evitar el retorno eterno de las venganzas y aunarnos programáticamente en la conquista del futuro inmediato, como hicieron esos grandes países que se han mencionado..
No se puede engañar a todos todo el tiempo.
Y agregaría a esta máxima famosa:
‘No se puede humillar a nadie tanto tiempo.’
* El autor es diplomático y escritor. Este fragmento pertenece a su libro en preparación “Noche de Lobos”.
Poe Abel Posse.
Sentimos que la Argentina ingresó en un clima negativo, de tensiones que no propician la buena convivencia ni aseguran la paz social.
Hay un aire de violencia difuminada por las calles, desde la vergüenza de los domingos de fútbol y garrotazos hasta las bandas de matones y drogados adueñados de los barrios marginales ante la indiferencia gubernamental.
La Argentina tiene ya entre 800.000 y un millón de jóvenes calificados de ‘marginales estructurales’.
Son carne para todo delito o vandalismo.
Están al margen de la educación, de toda autoridad familiar, carecen de trabajo y de otra perspectiva existencial que no sea el nihilismo y la anarquía.
Con planes anémicos, se elude en realidad enfrentar este enemigo colosal del futuro argentino y de la paz social.
Ante esta evidente violencia difusa, todavía sin conducción, el gobierno y todos los sectores políticos deberían estar alertas y actuantes. Esta crispación evidente, este vandalismo descontrolado y no debidamente reprimido puede desbordarse y sorprender a las autoridades.
Algunos nostálgicos, revolucionarios con esquemas del siglo pasado, podrían ver en esos marginales, masas de maniobra para acciones violentas.
Alguien puede estar soñando con alguna convulsión nostálgico-revolucionaria que dejaría a nuestro gobierno ante los mismos dilemas y ambigüedades que vivió el famoso Kerenski, en 1917, apretado entre sus flojeras revolucionarias y su realidad de dirigente burgués.
Si hablamos sin hipocresía, debemos observar que contra los militares se hizo más justicia de la debida –y esto es injusticia–.
Se los discriminó judicial y jurídicamente, alterando uno de los fundamentos básicos del derecho (argentino y mundial): la no retroactividad de la ley, especialmente la penal.
Se anularon indultos con irritante parcialidad, al punto que asesinatos y estragos masivos causados por los insurrectos aparecen como actos no condenables, aunque hayan dejado un tendal de víctimas inocentes: empresarios, policías, militares y conscriptos.
También se fabricó una visión casera de los delitos de lesa humanidad (¡excluyendo al terrorismo!).
Ametrallar a conscriptos indefensos bañándose, como pasó en el ataque terrorista al regimiento de Formosa, es monstruoso y de lesa humanidad, sea que los asesinos hayan vestido uniforme o lo hayan hecho con boinas guevaristas como las que usaba Gorriarán Merlo.
Se negó a los oficiales toda exculpación por el juramento de obediencia y verticalidad ante sus mandos, principio básico de todas las fuerzas armadas del mundo, sin el cual sería imposible actuar y comandar en guerra. (Ojalá no le toque al presidente una policía o un ejército que algún día le diga: ¡’Voy a ver si tiro, déjemelo pensar!)
De modo que después de los juicios a las juntas militares y de tantas condenas, los que ejercieron la violencia por orden del Estado carecen de toda esperanza legal.
Los violentos del otro sector, con sus miles de atentados, reciben un trato inaceptable en sociedades civilizadas.
El gobierno fabrica una ilegalidad prêt-à-porter para condenar lo que considera la ilegalidad militar, que le parece insuficientemente castigada (y este matiz no viene del Derecho, sino de la ideología).
Esto hace que se desmorone el edificio legal desde sus bases romanas y germánicas e instaura un inédito caos, al afectar el rigor de la razón jurídica.
Desde ahora, la ley a medida de la voluntad política dominante será una anomalía que podría extenderse más allá del tema de los años ‘70.
Esta es la base de una ilegalidad que pagaremos muy caro. Afectará a nuestra economía, a las inversiones, a las libertades productivas y creativas. Y será un grave ataque a la Constitución: se abriría la puerta a un autocratismo seudodemocrático.
Vivimos en un país desopilante, pese a las enfáticas declaraciones del presidente de que volvemos a ser un país serio.
El gobierno constitucional, en 1975, ordenó a las FF.AA. aniquilar (sic) a la guerrilla, con la aprobación y la firma de sus máximos dirigentes, que pertenecían al mismo partido que hoy, treinta años después, apaña al residuo de subversivos, los destaca casi como personalidades morales, los acoge en el gobierno y hasta les paga una abundante indemnización por las molestias causadas…
A la vez, se busca mantener ilegítimamente encarcelados a los militares que cumplieron el mandato del gobierno peronista, logrando el cometido de desarticular –aniquilar (sic)– la guerrilla en apenas diez meses, cuando a comienzos de 1977 la dirigencia subversiva se estableció en el exterior, con admirable prudencia estratégica.
Nadie se volvió contra los que ordenaron esa aniquilación de la impopular guerrilla cumpliendo con la defensa del Estado agredido y adecuándose a lo escrito por Perón en ocasión del ataque al regimiento de Azul en 1974: a los terroristas hay que eliminarlos uno a uno, por el bien de la República.
Los oficiales y hasta los soldados son procesados y reprocesados en un ejercicio de venganza disfrazada de justicia.
Pero los comandantes políticos que dieron al Ejército la orden de aniquilar ni siquiera son contemplados.
O todos o ninguno…
¿Cuántas renuncias de afiliación se produjeron en el peronismo de 1975 por ese decreto de aniquilación?
¿Cómo puede hablarse de justicia sin la mínima coherencia?
Nada indigna más que las asimetrías. Sin coherencia ni rigurosa igualdad no hay ley, pero tampoco hay paz. El gobierno se pone en una situación ilegítima. Se ubica fuera del orden jurídico constitucional, por más que reciba dóciles apoyos parlamentarios. A la violencia e inseguridad cotidiana se suma la división que nos causa el viaje de justicia-venganza hacia el pasado.
La violencia de los muertos acecha la paz de los vivos.
Una generación desgraciada y sepultada invade nuestro hoy y aquí. Empezamos a sentir el peligro de trasvasar el resentimiento de la generación pasada a la actual.
En la Argentina no se entiende la discreción ante el juicio del pasado que tuvieron países que sufrieron grandes hecatombes, con millones de víctimas.
Son los casos de Rusia, Francia, Alemania, España, China, Italia, Japón..
Se actuó con una justicia simbólica.
En esos pueblos con experiencia de desdichas ancestrales saben que es necesario impedir que las generaciones nuevas se infecten con los odios de un pasado inexorable.
Permitirlo –o provocarlo, como en nuestro caso– equivale a fabricar y establecer un odio virtual, abstracto. Que en el plano histórico-político los vivos quieran vengar a sus muertos por medio de la justicia sería perverso e inútil. Equivaldría a agregar odio al odio y dolor al dolor.
En Nüremberg fueron condenadas 38 personas.
Por lo de Hiroshima, ninguna…
Así se explican la conducta de los españoles después de la muerte de Franco y la de Adenauer en 1947 para superar el peso atroz del nazismo con una convocatoria para la reconstrucción de la demolida nación de todos.
De Gaulle suspendió venganzas contra los colaboracionistas y condonó la sentencia a muerte de Pétain, el aliado del nazismo ocupante.
Deng Xiaoping, aunque víctima él mismo y su familia de las atrocidades de la Revolución Cultural de Mao, evitó toda venganza, y hoy el retrato colosal de Mao preside la plaza de Tiananmen.
Los dirigentes de la Rusia post soviética, pese a 70 años de dictadura y al horror del Gulag, supieron respetar al glorioso ejército desde la interpretación nacional, no partidaria.
Era el ejército de Stalin y Trotsky, pero era el heredero de Kutuzov, del triunfo sobre Napoleón en Borodino, de la gloriosa defensa de Moscú y Leningrado.
Ningún país repudió a su ejército por lo que le exigieron sus gobiernos.
Ni Francia por lo de Argelia,
ni Alemania por las matanzas de Rusia,
ni Rusia por las masacres de Polonia y Berlín,
ni Estados Unidos por Hiroshima.
Para bien o para mal, los ejércitos somos todos, los gobiernos somos todos.
Como afirmó Sartre, todos somos responsables de nuestra historia. ‘Soy tan responsable de la guerra como si yo mismo la hubiese declarado’. Por el bando subversivo debe decirse que transformar a los guerreros que jugaron con coraje su apuesta marxista-revolucionaria en inocentes y víctimas neutras es la mayor deslealtad para con su memoria (el jefe mismo de ese bando expresó esto con indignación).
Todos los ejércitos del mundo están empeñados en su mayor eficacia, más allá de las coyunturas que hayan vivido. Estamos en un momento peligroso, casi sin otro derecho internacional que el de la fuerza.
Hay proyectos para declarar patrimonio de la humanidad las reservas de agua dulce, las pesquerías, reservas energéticas y espacios vacíos.
Debemos tener fuerzas disuasivas.
El mundo está más cerca de la política decimonónica de puro poder que de los sueños de las Naciones Unidas en el siglo XX.
Nuestro camino es optimizar la defensa nacional y regional.
Brasil, Chile, Venezuela y Colombia incrementan su poder militar, mientras que la Argentina se aproxima a la indefensión y a la continua descalificación de sus Fuerzas Armadas.
Con Brasil, con el Mercosur, tenemos que asegurar un gran espacio de paz y de estrategia defensiva. Perdemos energía en la banalidad de las venganzas y en la ilusión de algunos derrotados persistentes que quisieran transformar nuestras FF.AA. en milicias ideologizadas con ideas muertas y enterradas.
Está en el gobierno evitar que se ahonde la división de los argentinos.
Debe promover la reconciliación y tener la grandeza de fundamentarla en una gran amnistía nacional (que, incluso, beneficiaría a centenares de subversivos). En este momento de democracia y de restablecimiento económico tan exitoso, debemos evitar el retorno eterno de las venganzas y aunarnos programáticamente en la conquista del futuro inmediato, como hicieron esos grandes países que se han mencionado..
No se puede engañar a todos todo el tiempo.
Y agregaría a esta máxima famosa:
‘No se puede humillar a nadie tanto tiempo.’
* El autor es diplomático y escritor. Este fragmento pertenece a su libro en preparación “Noche de Lobos”.
Poe Abel Posse.
2 de octubre de 2010
Ultimo momento, criticas de Chile por el Refugio de Apablaza el Terrorista y delincuente.
Notificación del Ministerio del Interior trasandino por refugio a Apablaza se entregaría hoy a embajada chilena:
Gobierno prepara nota de protesta a Argentina, y UDI irá a Corte Interamericana de DD.HH.
Piñera reiteró su molestia y dijo que analizará la resolución de la Conare "para determinar nuevos cursos de acción". Coincidentemente, esta semana se suspendió un ejercicio militar conjunto que involucraba por primera vez el uso de tropas.
S. ESPINOSA, M. VALENZUELA y P. LEZAETA
Hoy, el Presidente Sebastián Piñera y el senador UDI Andrés Chadwick coincidirán en la reinauguración del Museo de Colchagua, en Santa Cruz, tras haber sido afectado por el terremoto de febrero.
Allí compartirán opiniones y criterios sobre los pasos que tanto el Gobierno como el partido seguirán luego que en Argentina la Comisión Nacional de Refugiados (Conare), dependiente del Ministerio del Interior de ese país, resolviera concederle asilo político al ex frentista Galvarino Apablaza, requerido por el crimen de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards.
El Mandatario fue notificado en Buenos Aires, en la madrugada de ayer, por la propia Presidenta Cristina Fernández, donde participaron en una reunión extraordinaria de la Unasur por la crisis en Ecuador.
Ello motivó que Piñera criticara públicamente la decisión minutos después, y que calificara el hecho como "un retroceso para la causa de la justicia y los derechos humanos en mi país", idea que repitió en la mañana tras regresar a Santiago. El mensaje fue replicado posteriormente desde la Cancillería, donde el subsecretario Fernando Schmidt leyó una declaración en la que afirmó que esto "en nada contribuye a las relaciones entre ambos países".
Consecuencias
Más allá de la molestia, La Moneda optó por aguardar la notificación oficial -que se espera entregue hoy el Ministerio del Interior argentino en la embajada chilena- antes de definir qué acciones concretas seguirá. El trámite es necesario, luego que el Gobierno chileno se convirtiera en interviniente en el proceso seguido por la Conare, tras haber entregado un escrito con su postura el miércoles pasado.
El propio Piñera adelantó que "vamos a analizar profundamente la resolución de la Conare para poder determinar los nuevos cursos de acción".
Por lo pronto, una fuente vinculada al tema confirma que se prepara una nota de protesta para ser entregada a la Casa Rosada, la que podría ir acompañada de otras medidas que demuestren el negativo impacto que esto tendrá en la relación bilateral. "El Gobierno marcará un antes y un después en la forma de relacionarse con Argentina", sentencia otra fuente.
Aunque se trataría sólo de una coincidencia, esta semana se suspendió el ejercicio "Aurora Austral IV" que, por primera vez, implicaría el uso de tropas de ambos países cerca de Bahía Blanca, la próxima semana.
Fuentes que conocen el tema explican que una opción para impugnar la resolución es el artículo 38 de la Convención de Refugio de la ONU de 1951. Éste contempla que las controversias entre países signatarios -Chile y Argentina lo son- serán resueltas por la Corte Internacional de Justicia.
Con todo, en Buenos Aires, el abogado que representa a Chile, Gustavo Gené, confirmó que "estoy mandatado por el Estado de Chile para hacerle una evaluación sobre cuáles serían los resortes legales que quedan en el orden local".
La UDI maneja sus propios planes. "Vamos a estudiar recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y a otros organismos, como la OEA y la ONU, para denunciar que el gobierno argentino ha vulnerado el tratado sobre refugio político", dijo el senador Chadwick.
El parlamentario acusó a la gobernante trasandina de ser "la responsable de que el gobierno argentino ampare hoy a asesinos y terroristas (...) No hay más responsables, es la Presidenta Fernández", y aseguró que serán perseverantes en denunciar al gobierno argentino en organismos internacionales "por su conducta arbitraria y violadora de los derechos humanos".
Esto constituye un serio retroceso para la causa de los derechos humanos y la justicia, y en nada contribuye a las relaciones entre ambos países".
FERNANDO SCHMIDT
SUBSECRETARIO DE RR.EE.
''(Cristina Fernández) es la responsable de que el gobierno argentino ampare hoy a asesinos y terroristas".
ANDRÉS CHADWICK,
SENADOR UDI.
Ex subsecretarios del Interior critican medida
Tres ex subsecretarios del Interior de los gobiernos de la Concertación coincidieron en criticar la decisión.
Jorge Burgos (DC) dijo que "es lamentable que habiendo coincidido los más altos tribunales de Chile y Argentina en cuanto a la procedencia de la extradición, sea una decisión política la que la niegue".
Jorge Correa Sutil, del mismo partido, planteó que en el sistema penal chileno, "y en general en los países civilizados", se considera encubridores a aquellas personas que proporcionen impunidad a los culpables. "La figura del refugio político supone algunas características del país del cual huye el refugiado que, ciertamente, no logro apreciar en Chile", concluyó.
A su turno, Felipe Harboe (PPD) señaló que "otorgarle refugio a una persona implica reconocer que en el país de origen del solicitante no existen la garantías para un debido proceso; creo que no es el caso de Chile". Y destacó el esfuerzo que se hizo en esos períodos por traer a Apablaza al país.
Gobierno prepara nota de protesta a Argentina, y UDI irá a Corte Interamericana de DD.HH.
Piñera reiteró su molestia y dijo que analizará la resolución de la Conare "para determinar nuevos cursos de acción". Coincidentemente, esta semana se suspendió un ejercicio militar conjunto que involucraba por primera vez el uso de tropas.
S. ESPINOSA, M. VALENZUELA y P. LEZAETA
Hoy, el Presidente Sebastián Piñera y el senador UDI Andrés Chadwick coincidirán en la reinauguración del Museo de Colchagua, en Santa Cruz, tras haber sido afectado por el terremoto de febrero.
Allí compartirán opiniones y criterios sobre los pasos que tanto el Gobierno como el partido seguirán luego que en Argentina la Comisión Nacional de Refugiados (Conare), dependiente del Ministerio del Interior de ese país, resolviera concederle asilo político al ex frentista Galvarino Apablaza, requerido por el crimen de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards.
El Mandatario fue notificado en Buenos Aires, en la madrugada de ayer, por la propia Presidenta Cristina Fernández, donde participaron en una reunión extraordinaria de la Unasur por la crisis en Ecuador.
Ello motivó que Piñera criticara públicamente la decisión minutos después, y que calificara el hecho como "un retroceso para la causa de la justicia y los derechos humanos en mi país", idea que repitió en la mañana tras regresar a Santiago. El mensaje fue replicado posteriormente desde la Cancillería, donde el subsecretario Fernando Schmidt leyó una declaración en la que afirmó que esto "en nada contribuye a las relaciones entre ambos países".
Consecuencias
Más allá de la molestia, La Moneda optó por aguardar la notificación oficial -que se espera entregue hoy el Ministerio del Interior argentino en la embajada chilena- antes de definir qué acciones concretas seguirá. El trámite es necesario, luego que el Gobierno chileno se convirtiera en interviniente en el proceso seguido por la Conare, tras haber entregado un escrito con su postura el miércoles pasado.
El propio Piñera adelantó que "vamos a analizar profundamente la resolución de la Conare para poder determinar los nuevos cursos de acción".
Por lo pronto, una fuente vinculada al tema confirma que se prepara una nota de protesta para ser entregada a la Casa Rosada, la que podría ir acompañada de otras medidas que demuestren el negativo impacto que esto tendrá en la relación bilateral. "El Gobierno marcará un antes y un después en la forma de relacionarse con Argentina", sentencia otra fuente.
Aunque se trataría sólo de una coincidencia, esta semana se suspendió el ejercicio "Aurora Austral IV" que, por primera vez, implicaría el uso de tropas de ambos países cerca de Bahía Blanca, la próxima semana.
Fuentes que conocen el tema explican que una opción para impugnar la resolución es el artículo 38 de la Convención de Refugio de la ONU de 1951. Éste contempla que las controversias entre países signatarios -Chile y Argentina lo son- serán resueltas por la Corte Internacional de Justicia.
Con todo, en Buenos Aires, el abogado que representa a Chile, Gustavo Gené, confirmó que "estoy mandatado por el Estado de Chile para hacerle una evaluación sobre cuáles serían los resortes legales que quedan en el orden local".
La UDI maneja sus propios planes. "Vamos a estudiar recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y a otros organismos, como la OEA y la ONU, para denunciar que el gobierno argentino ha vulnerado el tratado sobre refugio político", dijo el senador Chadwick.
El parlamentario acusó a la gobernante trasandina de ser "la responsable de que el gobierno argentino ampare hoy a asesinos y terroristas (...) No hay más responsables, es la Presidenta Fernández", y aseguró que serán perseverantes en denunciar al gobierno argentino en organismos internacionales "por su conducta arbitraria y violadora de los derechos humanos".
Esto constituye un serio retroceso para la causa de los derechos humanos y la justicia, y en nada contribuye a las relaciones entre ambos países".
FERNANDO SCHMIDT
SUBSECRETARIO DE RR.EE.
''(Cristina Fernández) es la responsable de que el gobierno argentino ampare hoy a asesinos y terroristas".
ANDRÉS CHADWICK,
SENADOR UDI.
Ex subsecretarios del Interior critican medida
Tres ex subsecretarios del Interior de los gobiernos de la Concertación coincidieron en criticar la decisión.
Jorge Burgos (DC) dijo que "es lamentable que habiendo coincidido los más altos tribunales de Chile y Argentina en cuanto a la procedencia de la extradición, sea una decisión política la que la niegue".
Jorge Correa Sutil, del mismo partido, planteó que en el sistema penal chileno, "y en general en los países civilizados", se considera encubridores a aquellas personas que proporcionen impunidad a los culpables. "La figura del refugio político supone algunas características del país del cual huye el refugiado que, ciertamente, no logro apreciar en Chile", concluyó.
A su turno, Felipe Harboe (PPD) señaló que "otorgarle refugio a una persona implica reconocer que en el país de origen del solicitante no existen la garantías para un debido proceso; creo que no es el caso de Chile". Y destacó el esfuerzo que se hizo en esos períodos por traer a Apablaza al país.
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